El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

martes, 29 de marzo de 2011

Un dulce recuerdo. QUEQUE DE YOGUR

Esta es la primera receta de repostería que hice. El olor y el sabor de este queque están unido a lindos momentos vividos en mi familia. A mi padre, ya fallecido, le encantaba que se lo hiciera, no le gustaba mucho las cosas dulces, pero si disfrutaba comiéndose una porción de este rico bizcocho, y a mi hermano se lo mandé con Mari Luz, mi hermana, en un "tape" al hospital de Oviedo, donde se encontraba hospitalizado, es decir, que viajó desde las Palmas a Asturias... y tan rico que llegó. Ahora solo deseo que ustedes puedan disfrutar tanto como yo de hacer cosas como estas, y para ello les dejo mi receta:
INGREDIENTES: 1 yogur de limón, es vaso de yogur lo cogemos para las siguientes medidas, 3 vasos de harina, 2 vasos de azúcar, 1 vaso de aceite (Oliva sabor suave), 3 huevos, 1 sobre de levadura Royal , la cascara de un limón, rayada y azúcar glasé para decorar. 
MODO DE HACERLO: Como habéis visto en mis recetas anteriores, siempre sigo la misma técnica, es decir, batiendo las claras a punto de nieve, incorporando las yemas...y así ir añadiendo los demás ingredientes, haciéndolo de esta manera consigo obtener unos bizcochos grandes y esponjosos, y como siempre, sabremos que está hecho, cuando al pinchar el palillo, este sale limpio. Espolvorear con azúcar y ya está listo.
NOTA: Rico para acompañar a un delicioso te, café,como postres...  poner las porciones con chocolate caliente por encima, acompañarlo con nata, mermelada, helado...en fin, solo tenéis que hacerlo y ya luego que vuestra imaginación decida.

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Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))