El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

domingo, 29 de mayo de 2011

Reencontrar el Amor: BRAZO GITANO DE TURRÓN

"En un universo de ambigüedades, esta certeza viene una sola vez,
 y nunca más, no importa cuántas vidas le toque a uno vivir." (Los puentes de Madison)

"Aún hoy puedo sentir como me corren mariposas por mi estomago, son las mariposas que me aparecían cuando la veía. Me conformaba con solo verla...aquella niña rubia, con los ojos azules, me hacía sentir un hermoso estallido de emociones, y cualquier pretexto era bueno para estar a su lado, yendo tras ella a la tienda del barrio, o acompañándola, en silencio, camino al colegio. Nunca se percataba de mi presencia, mientras yo solo vivía con las ganas de verla. Así pasaron los años, hasta que cumplió los quince.  Por aquel entonces  yo tenía el carnet de conducir, y el coche era la escusa que necesitaba para atreverme ir a su encuentro, fue por esos días cuando a través de un amigo, le hice llegar una nota; "Me gustaría poder vernos, y hablar",... ¡tantos años anhelando un acercamiento!...Todos mis deseos, y sueños de niño se iban haciendo realidad. Nunca le conté nada de mis años anteriores, para ella, todo era nuevo, nunca había sabido de mi. Empezaba nuestro amor. Era tan bonito  todo lo que vivíamos, y para sorpresa mía, sentí como llegó a quererme. Días que guardo en el recuerdo con una ternura entrañable, llenos de amor de adolescentes...La felicidad poco nos duró, y por sentimientos ajenos a nosotros, ese amor no pudo seguir...le tuve que mentir; No sabía cómo hacerlo, pero si estaba seguro de que tenía que ser una justificación  contundente, así que lo mejor que se me ocurrió para alejarla de mi fue decirle que ya no la quería... Aún hoy , tengo el amargo recuerdo de verla marchar con los ojos llenos de lágrimas. Yo, que la había amado desde que tuve uso de razón, que por fin había conseguido estar a su lado, tenía que dejarla partir...Siguieron días llenos de incertidumbre y pesar para mí. Tuve varios intentos de rectificar, buscándola por todas partes, pero no hubo manera de encontrarla, como si el destino me hablara para decirme que debía ser así,...no la vi más... y renuncié.
Nuestros caminos se separaron, y elegimos a otras personas para continuar nuestro andar en la vida, no sin dejar de sentir que habíamos perdido algo ya imposible de recuperar, y llenando de un gran  vacío  nuestro interior...Nuestros sueños se quedaron atrás...la ilusión se quedaba rota"
Esta es una verdadera historia, la de Juanma y la mía. Treinta años después nos volvimos a encontrar, y fue cuando me contó toda la verdad. Todos estos años estuve convencida que se alejó de mi por no quererme, por ser una niña de quince años, gordita, algo más rubia, y blanca que las demás...
 Nunca mentimos, nunca engañamos a los que estaban a nuestro lado, pero si es cierto que  siempre sabíamos que caminábamos en una misma dirección. Hoy estamos juntos, y a pesar de las adversidades, disfrutamos muchísimo de los momentos, volviendo a sentir como rescatamos los sentimientos que se quedaron guardados en nuestra adolescencia.
BRAZO GITANO DE TURRÓN
INGREDIENTES: 100g de azúcar, 4 huevos, 100g de harina, 1 sobre de levadura Roya, un poco de azúcar glasé y canela para decorar.
MODO DE HACERLO: Separar las claras de la yemas, batirlas a punto de nieve, añadir el azúcar poco a poco, dos yemas de huevo (las dos yemas que sobran siempre la aprovecharemos para otra comida, ejemplo; tortilla con perejil,) y ya por último, incorporamos la harina tamizada con la levadura. Untamos la bandeja del horno con mantequilla para poder pegar encima una lámina de papel de horno, extendemos por toda la base la masa y la horneamos (temperatura y tiempo va en función de cada horno) como media aconsejo poner a mitad de horno, 160º y cuando esté haya cogido un color dorado pinchamos para comprobar que el palillo sale limpio. Sacamos y cubrimos el bizcocho con un paño húmedo, cuando ya está frío despegamos con cuidado el papel. Precedemos al relleno:
INGREDIENTES PARA EL RELLENO; Una tableta de turrón blando, un bote de nata para montar(200ml). Montar la nata (para esto la nata ha de estar bien fría), una vez hecho esto, trituramos el turrón y lo ponemos con la nata. Mezclar bien.
Untamos toda la base del bizcocho con esta crema de turrón, enrollamos con cuidado, hacemos unos cortes limpios en los extremos, espolvoreamos con la mezcla de azúcar glasé y canela. Por últimos lo ponemos en la nevera, dejamos enfriar y ya solo queda disfrutarlo cuando se quiera.
Nota Persona:” Hoy tengo un buen compañero de viaje, doy gracias por ello, y pido que la vida nos respete, dejándonos llegar juntos hasta el final”.  

jueves, 26 de mayo de 2011

El gran viaje de ser Padres;MAGDALENAS

“En el Rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca” (Poeta Libanés Jalil Gibrán).


“Hoy tenía que entregar una redacción, pero como no la hice, me pusieron un negativo. Me da igual, no la pienso hacer porque me parece una tontería lo que hay que poner. Tenemos que hablar de como hacemos los deberes en casa, y es que la “Seño”, es tonta, como si no supiera ella que todos los niños los hacen solos, y en su cuarto, porque todos los padres trabajan para ganar mucho dinero. Pero bueno, eso del negativo no me importa, lo que en realidad me ha molestado es lo de Marta Moreno. La “Seño”, le ha puesto un 10 por su redacción, pero lo peor no es eso, sino que la ha leído delante de toda la clase, para presumir de que su mamá casi siempre está en casa a la hora de los deberes y que se pone con ella en la cocina mientras prepara la comida. Como no tenía bastante con decirlo, va, y lleva unos panecillos que su madre hizo el día anterior. ¡Es que no la soporto, si ya me caía mal, ahora ni la aguanto!. Todos los niños le hacían la pelota para poder probar esos panes asquerosos...No haré la redacción.”
Lola, entró a darle las buenas noches a Esteban, pero ya se había dormido. Otro día más que llegaba tarde. Al salir vio un cuaderno tirado en el suelo. Leyó lo que había escrito. La tristeza y la culpabilidad entraron a la habitación, no paraban de mirarla. Había elegido ser madre, y lo había hecho con mucha ilusión, con muchísimo amor, pero algo estaba fallando. Los fracasos en su trabajo no le producían tanto dolor como los fracasos que tenía en su tarea como mamá. Recordó lo que su madre había dicho siempre: “Tener un hijo es como un continúo viaje que haces para disfrutar de todo lo que ves y todo lo que haces. No quieres perder detalle de nada. Fotografías y grabas cada instante para llenar tu baúl de los recuerdos y volver a verlo en tus momentos de nostalgia. Sabes que todo lo que no vivas en ese viaje, difícilmente lo podrás a volver a ver . Cada día de nuestros hijos, cada etapa de sus vidas, también deben ser capturadas por nosotros, pues si no lo hacemos en ese presente, ya no tendremos tiempo de regresar para  recuperarlo. No dejes nunca que esas vivencias se te escapen”.
Unas simples, Magdalenas, receta de lo más sencillo, puede ser un buen motivo para compartir una tarde de deberes en la cocina con nuestros hijos.
INGREDIENTES: 1 yogur de limón, la misma medida de aceite de oliva (sabor suave) 2 medidas, del bote de yogur, de azúcar, 3 medidas de harina tamizada, 1 sobre de levadura Royal, 3 huevos, la ralladura de medio limón, y un toque de esencia de vainilla.
MODO DE HACERLO: Batir las claras a punto de nieve, y poco a poco, incorporar las yemas, el azúcar, yogur, harina, limón rallado y vainilla. Rellenar las capsulas para los moldes de magdalenas, hacerlo solo hasta la mitad, pues luego van a subir te tamaño. Horneamos a una temperatura media hasta que estén doradas y al pinchar, el palillo salga seco.
Nota Personal: Esteban hizo la redacción con su madre en la cocina, y elaboraron estas deliciosas Magdalenas." Si hay tiempo para todo, para esto también".

domingo, 22 de mayo de 2011

Me llevo lo que soy : PAN DE MOLDE

“Debemos tener voluntad para deshacernos de la vida que hemos planeado, para tener la vida que nos espera”. ( Hacia el Alma Esencial).

Hoy ha llegado ese día, el día en el que tengo que partir. No es fácil, y el dolor me apalea el cuerpo, siento como si me rompiera en mil pedazos, pero sé que lo tengo que hacer, porque aún estoy a tiempo de seguir creyendo en mis Sueños, en la familia, de seguir disfrutando de pequeños detalles, de no caer en la rutina, y de empezar a mirar sin obstáculos, querer compartir mis días porque yo quiero, ¡solo porque si!, no sentirme inútil por regalar parte de mi trabajo a los que amo, y a los que viven en mi hogar.  Levantarme con el silencio agradecido de los buenos días, y acostarme con el silencio agradecido de las buenas noches... Pero lo más importante es querer enseñarle a mis hijas a que crezcan seguras de sí misma, sabiendo que pase lo que pase en sus vidas, siempre tengan claro que, ante todo, son “Mujeres libres”, que siempre deben luchar por  sus Sueños, aprendiendo a no desmoronarse en soledad ante los momentos más adversos.

Al divorciarnos solo lo hacemos de la otra persona, pero nunca nos separamos de nosotros mismos. Lo que somos nos acompañará toda nuestra vida, nos lo llevamos, pero aún así sentimos quebrarse parte de nosotros, porque se nos rompe el gran motivo de amor que nos llevó a formar  una familia, por eso, el dolor de un divorcio es el dolor de una perdida, y los días que preceden son de verdadero luto...hay que dejarlo pasar, sin obstáculos, para no que no se acumule en nuestro interior, como si fuera el agua del río que sigue su cauce, evitando poner piedras que formen un embalse... Tras una ruptura seguimos siendo nosotros mismos, con algo más de bagaje en nuestra experiencia, y es precisamente eso lo que nunca debemos olvidar,  para que nos pueda seguir ayudando en nuestro nuevo camino.
Lo que sigo haciendo en mi vida es parte de lo que me he llevado,  y  ahora es el momento de compartirlo, para eso hoy he pensado en esta receta:
PAN DE MOLDE

INGREDIENTES: 425g de harina de fuerza, 10g de levadura fresca, 1 huevo, 45ml de aceite de oliva, sabor suave, 180ml de leche, una cucharadita de azúcar(5ml) y dos de sal.
MODO DE HACERLO: En un bol pondremos la harina mezclada con la sal y el azúcar, la leche la calentamos solo un poquito para poder disolver la levadura, lo mezclamos con el aceite, incorporamos esto y el huevo a la harina. Amasamos hasta que podamos con una cuchara de madera. Seguimos amasando con las manos en una superficie limpia y enharinada, esta operación de amasado la haremos durante unos 15 minutos, metiendo, siempre, la masa hacia dentro. Pasado este tiempo hacemos una bola, volviendo a mete la base para dentro. En el bol que habíamos usado ponemos un poco de harina en el fondo, colocamos la bola de masa, otro poco más de harina en la superficie, tapamos con un paño húmedo y demos reposar en un lugar donde no le de mucha claridad, sin corrientes de aíre y con una temperatura más bien cálida, ya que esto ayudará a la fermentación. Dejamos reposar 1 hora y media, o 2 si hace falta, teniendo en cuenta que tiene que doblar su volumen. Pasado este tiempo, volvemos a amasar un poco para sacar el aíre. Damos forma de pan alargado. Lo colocamos en un molde (He usado el molde donde hago los queque alargados), untamos con poco de aceite el recipiente, ponemos la masa, y también la untamos con aceite. Tapamos con el paño húmedo, lo metemos en el horno y volvemos a dejar que fermente por segunda vez. Una vez haya doblado, o triplicado, su volumen, lo horneamos a unos 180º, esto según cada horno. Cuando al tocarlo suena hueco ya podremos sacarlo, dejándolo enfriar encima de una rejilla.
Nota Personal: “Alimentar nuestros Sueños, anhelos,  o ilusiones, debe convertirse en algo más sencillo…quizás, solo debemos aprender a escucharnos”, (Juana Hdez).

domingo, 15 de mayo de 2011

Hablando contigo; Papá:PAN DE MATALAUVA

¿Papá, te acuerdas de lo que te gustaba el Pan de Matalauva?...Me acuerdo como disfrutabas del pan recién llegado que Ramón, el panadero, vendía por casa. Si llegaba para la hora del desayuno, nada podía ser más exquisito que prepararte un bocadillo de queso, pero si ya habías desayunado, arrancabas un pellizco del pan y le decías a mamá que lo oliera para que compartiera contigo  ese momento.
Fuiste un niño de La Guerra Civil Española, nacido en el campo, viendo como tus hermanos mayores partían a la Península para luchar, mientras dejaban atrás a una madre con el alma rota. Sufriste en silencio, agarrado a sus faldas, todo el dolor, la miseria y el hambre que aquellos tiempos trajeron a nuestras tierras . Pero para nada que te convertiste en un hombre de carácter avinagrado,todo lo contrario,  fuiste capaz de darle de lado al dolor y crecer llenando tu vida de aprendizajes, paciencia y mucho amor. Todo lo que viviste te hizo crecer como persona, y un simple Pan de Matalauva, podía hacerte volver a la realidad, para saber valorar que todos esos malos días se quedaban atrás, y algo tan deseado para calmar tu hambre, ahora, era alimento diario que a tus hijos nunca les faltaba.
¿Te acuerdas de nuestras caminatas a Teror, echando por el Espartero y bajando por los Arbejales?...¡Cuanto disfruté de esos caminos contigo!, de tus charlas, risas...y lo mejor, de lo mejor, era la llegada al pueblo, donde después de ver a tu Virgensita, nos íbamos a por un buen bocadillo hecho con Pan de Matalauva y Chorizo de Teror.
Hoy he hecho este Pan teniéndote presente en todo momento, y ha sido un verdadero placer, porque ¿sabes una cosa Papá?, tu siempre estás conmigo, en realidad, nunca te has ido. “No hay persona más muerta que aquella que es olvidada”. A ti nunca te olvidaremos.
INGREDIENTES: 750g de harina de fuerza, 25g de levadura fresca, una cucharadita, de café, de sal, 450ml de agua tibia, 1 cucharadita de matalauva (anís en grano)
MODO DE HACERLO: Diluir la levadura en el agua tibia, dejándola reposar unos 10 minutos. En un bol grande, pondremos la harina, la sal y la matalauva. Removemos todo. Hacemos un hueco en el centro y vamos poniendo el agua que habíamos dejado reposar con la levadura. Removemos con una cuchara de madera, hasta que no podamos seguir. En una superficie limpia, (encimera o mesa), espolvoreamos con un poco de harina, ponemos la masa y amasamos con las manos, siempre virando la masa hacia dentro y sin dejar de parar durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo de amasado haremos una bola, metiendo siempre los lados hacia dentro. Ponemos un poco de harina en el bol que usamos para amasar, dejamos la bola de masa ahí, poniendo un poco de harina por encima. La tapamos con un paño húmedo, y dejamos reposar 1 hora y ½ o hasta que doble su volumen. Pasado este tiempo, sacamos las masa y la volvemos a trabajar unos 5 minutos en la mesa para que suelte el aíre. Repetimos la acción de hacer una bola, dejándola, esta vez, reposar unos 30 minutos más ,en la bandeja de horno. Después de la media hora, la sacamos, volviendo a quitar un poco el aire. Ahora pasamos a dar forma de pan a la masa, podemos hacer un pan grande, o dos medianos. Con un cuchillo afilado haremos unos cortes, ayudándonos de un vaporizador, lo rociamos con un poco de agua, y espolvoreamos un poco de harina. Untamos la bandeja de horno con un poco aceite y harina, Colocamos el pan y horneamos.
Sobre el tiempo de cocción daré las pautas comunes a seguir, pero, ya saben que no todos los hornos son iguales: Ponerlo a una temperatura de unos 180º, con un bol con agua para mantener la humedad. Vigilar la cocción, y si vuestro horno es “dudoso”, colocar la bandeja a una altura media y a unos 160º. ¿Cómo sabemos que está listo?. Pues muy sencillo; Solo hay que dar unos toques, y si suena a hueco es que ya está.
Nota Personal: Al día siguiente este pan puede convertirse en un rico desayuno, lo suficientemente nutritivo para afrontar un largo día. ¿Qué te parece Papá?...


El Libro de Doña Petrona: ENSALADILLA RUSA

Muchos libros han crecido conmigo, se han convertido en parte de mi vida, de mis recuerdos y de lo que soy, porque en ellos puedo ver lo que mis ojos no me dejan, o escuchar lo que a mis oídos se les escapa. Por eso me cuesta tanto deshacerme de ellos, pero cuando eso sucede y los regalo, luego me suelo quedar como que me falta algo,siento la necesidad de volver a recuperarlos. Así que una tarde, mi marido decidió ir conmigo en busca del libro que me faltaba; “El Encanto de la Vida Simple”. Ya sabíamos lo difícil que era volver a encontrarlo, pues está descatalogado, pero ya una vez habíamos conseguido libros en la misma situación, eso nos animó. Recorrimos todas las librerías, y cuando agotamos las que estaban en nuestro alcance de búsqueda, nos dirigimos, a dos tiendas de libros usados.¡ Estas si que son Librerías con verdadero encanto y magia!, puedo pasarme horas viendo lo que tienen. En la primera no hubo éxito, y ya con  la desilusión casi puesta, nos dirigimos a la última oportunidad que nos quedaba. Otro fracaso, tampoco había nada. Decidida a resignarme, al menos por el momento, me puse a rebuscar sin saber el que. Instintivamente me dirigí a unos viejos libros, que aparentemente, para nada que llamaban la atención, como si estuvieran perdidos, y allí estaba el, no era lo que había buscado con tanto anhelo, pero si era lo que mi interior quería encontrar, sin saberlo, toda la tarde caminé hacía el..  El Encanto de La Vida Simple solo fue una excusa para llegar hasta allí, (seguiré buscándolo) . No es que hubiera descubierto una joya literaria, Bestseller...solo era un Libro de Recetas; Viejito, amarillento, con olor de haber pasado el tiempo por sus paginas, pero con muchísimas ganas de seguir aportando conocimientos y ganas de hacer. Lo tuve claro desde que lo vi, y mi marido también supo que era para mi.. Llegué a mi casa feliz, deseando enseñar mi hallazgo. EL LIBRO DE DOÑA PETRONA. La receta la pondré tal cual dice en su libro.
ENSALADILLA RUSA: Cocinar por separado medio kilo de arvejas (guisantes) tres zanahorias, un cuarto kilo de chauchas (habichuelas), cuatro papas, (yo las cogí medianas y las guisé enteras), todo cortado en daditos chicos; escurrilos y colocarlos sobren un repasador (colador) para sacarles toda el agua que contengan; poner en un recipiente hondo, añadirle pepinitos en vinagre cortados en daditos finos, tres cucharadas de mayonesa; condimentar con mostaza, sal y pimienta; revolver bien.
Esta ensalada se emplea para acompañar casi toda clase de fiambres. También se le puede agregar huevo duro y jamón cocido, picados (yo lo hice).
Nota Personal; No nos deshagamos nunca de los libros que son parte de nosotros porque, si enseñamos a nuestros hijos a vivir con ellos, sin duda que  les dejaremos un buen legado. Algo de eso me dejó mi padre, que en otro momento contaré.
De esta receta les diré que es mi mejor Ensaladilla Rusa

jueves, 12 de mayo de 2011

Cuando la Desilusión se viste diferente; TARTA DE MOKA

Cuantas veces hemos visto como la Desilusión nos visita, y para nada que la recibimos bien, claro que no, es más, le negamos la entrada, y eso nos pone de mal humor, tristes, cansados...nos hace sentir contrariados. Lo paso tan mal con este sentimiento que hoy he decidido buscar algún remedio para no seguir luchando contra su voluntad de seguir visitándome, y para eso he hecho lo siguiente: Lo primero del todo ha sido intentar dejar de esperar, por lo menos a largo plazo, me propuse darme cortos espacios de tiempo, con la intención de que vaya desapareciendo este anhelo por necesitar tanto que las cosas pasen como quiero, o que alguien actúe como deseo. Quizás de esta manera la Desilusión venga vestida de otra manera, y entonces yo me diré: “Bueno, ha salido distinto o es diferente a como yo pienso, pero no como esperaba, quizás, entonces todo será solo como tiene que ser”.
Hacer la siguiente receta, era la situación perfecta para dejarme arrastrar por este incordiante sentimiento, pues siempre había tenido miedo de hacerla. Cuando era pequeña, tengo el recuerdo de haberla probado en casa de una amiga, y nunca he vuelto a sentir ese sabor, me daba miedo hacerla, y para atreverme llevé a cabo mi plan; “Nada de esperar”, solo me limité a hacerla, disfrutando de lo que iba creando, hasta me di un lindo paseo en busca del licor que necesitaba, la caminata ayudó mucho a sentirme con fuerzas para afrontar esta situación: TARTA DE MOKA
INGREDIENTES PARA LA CREMA DE MOKA: 3 yemas de huevo, 120 g. de azúcar, 200 g. de mantequilla, y una cucharada de esencia de café.
Primero hagamos la esencia de café: 2 ½ cucharadas colmadas de café molido y 150 ml de agua. Ponemos el agua al fuego y cuando esté muy caliente sin hervir, se echa el café. Cuando levante el hervor, se mueve con una cuchara, dejándolo al fuego durante 1 m. más. Se tapa el caldero y se deja reposar 10m. Al cabo de ese tiempo, se cuela con un colador muy fino. Ya tenemos la esencia de café lista. Reservamos.
Batimos la yema con todos los demás ingredientes, incluida la esencia de café. Cuando haya cogido la consistencia de una crema la guardamos en la nevera.
HACER LA TARTA: Como base para la tarta haremos el Queque de Yogurt que ya he dado en mi blog, con la única diferencia que en vez de 2 vasos de azúcar, solo pondremos 1 y ½, para que no se nos quede muy dulce. Dejamos enfriar el queque. Lo partimos a la mitad y lo emborrachamos con un almíbar que habremos dejado hecho de la siguiente manera: 1 vaso y ½ de agua, ½ vaso de azúcar, 1 cucharada de licor (yo use Amareto), y un poquito de corteza de limón. Hervimos todo unos minutos, la consistencia del almíbar será al gusto. Una vez tengamos el queque ya frío, partido a la mitad y emborrachado, untamos con la crema de Moka una parte, ponemos la otra mitad del bizcocho encima y ya lo cubrimos todo con la crema. Adornamos con unos fideos de chocolate. Lo ponemos en la nevera, dejándolo reposar unas horas, y listo para su disfrute.
Nota Personal: Hoy, ¡por fin!, mi hija Sara, se ha atrevido a probar un poquito de esta tarta, que coma algo dulce de lo que yo hago tiene un gran mérito. Y mi marido al saborearla ha dicho que le vino a la memoria las tartas que hacía para muchos restaurantes de las Canteras La Señora Alicia.
Es una tarta con muchas calorías, pero creo que solo hay que saber comérsela, quizás hasta sea bueno eso de quitarte la ansiedad por querer algo dulce, y si la hacemos pensando en repartir será mucho mejor, pues así evitamos tenerla en casa largo tiempo.


sábado, 7 de mayo de 2011

Sintiendo ganas de celebrar algo, solo porque si:POLLO A LA NARANJA

Me he levantado con muchas ganas de celebrar el día de hoy, solo porque si. No es el cumpleaños de alguien cercano , ningún santoral por casa, miro el calendario y tampoco aparece fiesta nacional...pero el sol de la Primavera ha venido a saludarme, eso me ha llenado de fiesta...es un buen motivo para la celebración que se me antoja.
Las cuatro estaciones del año tienen que ser recibidas con aromas y colores propios de su tiempo, porque todas tienen su momento y su belleza, por eso hemos de celebrarlas.  Empecemos a crear tradiciones en nuestros hogares, siempre será un buen motivo para reunirse, para hacer participar a todos de los preparativos. Aprendemos a vivir  esos días con ilusión. Yo quiero hacerlo, me hace sentir viva, algo así como “bailar por dentro”.
No me lo pienso más y ya empiezo con la preparación. Me voy al super, aún no lo tengo claro...Ya he vuelto, no sin advertirles que en estos tiempos de crisis, adentrarse en esta aventura es como dirigirse a una batalla. Sacar cuentas para lograr que te alcance el dinero es de lo más estresante por eso recomiendo ir al supermercado con las ideas claras para no dejar que el desanimo nos invada. Al final, y adaptándome a mi presupuesto, me he decido por esta comida, que para nada ha salido cara:  POLLO A LA NARANJA.
INGREDIENTES: 1 Pollo entero y limpio por dentro, 3 naranjas, 3 dienes de ajos, 1 tomate maduro, 1 cebolla, 2 zanahorias, 1 pimiento verde, caldo de gallina (puede ser pollo o verduras), 1 vasito de vino tinto, aceite y sal.
MODO DE HACERLO: Sazonar el pollo. Cortar una naranja en cuatro trozos e introducirlos en su interior. Ponerlo en una bandeja de horno con un poco de aceite. Trocear el pimiento, la cebolla, las zanahorias y los ajos. Poner todo esto por encima. Verter el vino tiendo, el caldo y el zumo de dos narnajas. Meterlo en el horno a unos 180-200º durante 50-60 minutos. Si vemos que se va secando podemos añadir más zumo o más caldo.
Una vez hecho, sacamos el pollo escurrido y lo colocamos en un fuente de servir. Trituramos la salsa que se nos quedó en la bandeja. Rociamos el pollo con esta sala y a disfrutar.
Nota persona: Hacías años que no cocinaba el pollo de esta manera. Hoy ha sido un feliz reencuentro con esta receta.

jueves, 5 de mayo de 2011

Amigas en Am Roten Buhl; MERMELADA DE FRESA

"Nadie es nunca demasiado grande para Soñar, y los Sueños nunca envejecen". (Lucy Maud Montgomery).
 
Habíamos tomado la encimera como asiento, caía  la tarde, nuestras tareas en la cocina ya habían acabado, era el momento perfecto  para hablar de nuestras cosas. Saboreábamos  un buen café (que yo había llevado de aquí), mientras el frescor del bosque entraba por la puerta del jardín para acariciarnos... Yolanda, y yo, habíamos crecido  juntas llenando nuestra niñez, y adolescencia de muchas risas, confesiones, y de alguna que otra riña. Los años pasaron, y allí estábamos otra vez ,volviendo a reír con las mismas ganas,hablando con nuestras mismas palabras, "en nuestro mismo idioma"...como si el tiempo nos hubiera traído un manto del ayer para llevarnos a ese pasado donde nuestras largas conversaciones eran Sueños hermosos para nuestro futuro...las mismas risas del ayer.
"Aún tengo en mi mente el recuerdo de aquella carta donde me decía que se casaba, mi Amiga del alma, se quedaba a vivir en Alemania, mi confidente, y mi compañera de risas...Eran tiempos de escribir cartas, con lo cual la distancia física se unía a la distancia de la comunicación, y en la medida que podíamos nos manteníamos al día de nuestras andaduras. Nunca hubo una lejanía total, siempre estuvimos ahí, llegando incluso,  a compartir los mismos modelos de neceser para nuestros bebés...Seguimos caminando en nuestras vidas, pero nunca en la indiferencia, sabiendo de nosotras, y siempre en una conexión que solo la verdadera amistad conoce... Pero la vida nos tenía guardadas experiencias duras de superar, con mucho dolor, y nos llegó justo en el momento que era para  ser compartido entre nosotras, ¡el Universo se movió para que fuera solo nuestro!; Teníamos 40 años recién cumplidos, y aunque me había adelantado en esto de saber lo que era sufrir por un Ser querido, ella no tardó en llegar  a mi lado para saber por si misma de donde venía yo...¡Todos se fueron demasiado pronto!...y Nosotras teníamos que seguir..."
Era un mes caluroso de Julio, cuando por fin, y después de tantos años de anhelarlo, llego a casa de mi amiga, ¡Cuánto habíamos deseado aquel momento!, yo sabía que había llegado un poco tarde, porque faltaba la presencia de quien me tenía que recibir, pero de alguna manera El sabía que yo estaba allí,en su casa... Los días de mi estancia en
Am Roten Buhl , se llenaron de risas, de recuerdos, de paseos tantas veces contados...
Este reencuentro tubo lugar en Alemania (Núremberg), donde vive Yolanda, y unas exquisitas fresas fueron el motivo de las risas aquella tarde de Julio en su cocina ,  ya que eran de “dudosa procedencia”; mucho bosque, paseos repentinos, campos de fresas a nuestro paso, donde el granjero dejaba pequeñas bandejas para recoger a 1€...Volvíamos a ser esas dos chiquillas que nos metíamos a coger peras, o lo que se terciara, en los cercados de nuestros vecinos, pero ahora en Nuremberg, en Am Roten Buhl ...: 
MERMELADA DE FRESA
INGREDIENTES: 1Kg de fresas, ¾ kg de azúcar, el zumo de un limón.
MODO DE HACERLO: Lavamos bien las fresas, y quitamos las hojas verdes, las ponemos en una fuente de cristal con agua, solo hasta cubrirlas, las regamos con el zumo del limón, y las dejamos reposar 1 hora. Pasado este tiempo, escurrimos el agua, sin tirarla, por si nos hace falta. Trocemos las fresas en láminas, no muy gruesas. En un caldero, iremos poniendo una capa de fresas y otra de azúcar. Las cocinamos a fuego lento, y ya, cuando veamos que tiene la consistencia de mermelada (yo hago la prueba de dejar caer una gota en una servilleta de papel, si esta es redonda y no rueda, es que está en su punto). Si viéramos que se nos queda espesa, añadimos un poco del agua que habíamos reservado. Retiramos la mermelada, dejamos enfriar y listas para conservar.
Nota personal: "Existen vínculos de amistad que nunca podrán alejarse, ni romperse porque hay una unión de Amor que nace por, y para  "Amigas con espíritus afines". (Juana Hdez)

Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))