"En un universo de ambigüedades, esta certeza viene una sola vez,
y nunca más, no importa cuántas vidas le toque a uno vivir." (Los puentes de Madison)
y nunca más, no importa cuántas vidas le toque a uno vivir." (Los puentes de Madison)
"Aún hoy puedo sentir como me corren mariposas por mi estomago, son las mariposas que me aparecían cuando la veía. Me conformaba con solo verla...aquella niña rubia, con los ojos azules, me hacía sentir un hermoso estallido de emociones, y cualquier pretexto era bueno para estar a su lado, yendo tras ella a la tienda del barrio, o acompañándola, en silencio, camino al colegio. Nunca se percataba de mi presencia, mientras yo solo vivía con las ganas de verla. Así pasaron los años, hasta que cumplió los quince. Por aquel entonces yo tenía el carnet de conducir, y el coche era la escusa que necesitaba para atreverme ir a su encuentro, fue por esos días cuando a través de un amigo, le hice llegar una nota; "Me gustaría poder vernos, y hablar",... ¡tantos años anhelando un acercamiento!...Todos mis deseos, y sueños de niño se iban haciendo realidad. Nunca le conté nada de mis años anteriores, para ella, todo era nuevo, nunca había sabido de mi. Empezaba nuestro amor. Era tan bonito todo lo que vivíamos, y para sorpresa mía, sentí como llegó a quererme. Días que guardo en el recuerdo con una ternura entrañable, llenos de amor de adolescentes...La felicidad poco nos duró, y por sentimientos ajenos a nosotros, ese amor no pudo seguir...le tuve que mentir; No sabía cómo hacerlo, pero si estaba seguro de que tenía que ser una justificación contundente, así que lo mejor que se me ocurrió para alejarla de mi fue decirle que ya no la quería... Aún hoy , tengo el amargo recuerdo de verla marchar con los ojos llenos de lágrimas. Yo, que la había amado desde que tuve uso de razón, que por fin había conseguido estar a su lado, tenía que dejarla partir...Siguieron días llenos de incertidumbre y pesar para mí. Tuve varios intentos de rectificar, buscándola por todas partes, pero no hubo manera de encontrarla, como si el destino me hablara para decirme que debía ser así,...no la vi más... y renuncié.
Nuestros caminos se separaron, y elegimos a otras personas para continuar nuestro andar en la vida, no sin dejar de sentir que habíamos perdido algo ya imposible de recuperar, y llenando de un gran vacío nuestro interior...Nuestros sueños se quedaron atrás...la ilusión se quedaba rota"
Nunca mentimos, nunca engañamos a los que estaban a nuestro lado, pero si es cierto que siempre sabíamos que caminábamos en una misma dirección. Hoy estamos juntos, y a pesar de las adversidades, disfrutamos muchísimo de los momentos, volviendo a sentir como rescatamos los sentimientos que se quedaron guardados en nuestra adolescencia.
BRAZO GITANO DE TURRÓN
INGREDIENTES: 100g de azúcar, 4 huevos, 100g de harina, 1 sobre de levadura Roya, un poco de azúcar glasé y canela para decorar.
MODO DE HACERLO: Separar las claras de la yemas, batirlas a punto de nieve, añadir el azúcar poco a poco, dos yemas de huevo (las dos yemas que sobran siempre la aprovecharemos para otra comida, ejemplo; tortilla con perejil,) y ya por último, incorporamos la harina tamizada con la levadura. Untamos la bandeja del horno con mantequilla para poder pegar encima una lámina de papel de horno, extendemos por toda la base la masa y la horneamos (temperatura y tiempo va en función de cada horno) como media aconsejo poner a mitad de horno, 160º y cuando esté haya cogido un color dorado pinchamos para comprobar que el palillo sale limpio. Sacamos y cubrimos el bizcocho con un paño húmedo, cuando ya está frío despegamos con cuidado el papel. Precedemos al relleno:
INGREDIENTES PARA EL RELLENO; Una tableta de turrón blando, un bote de nata para montar(200ml). Montar la nata (para esto la nata ha de estar bien fría), una vez hecho esto, trituramos el turrón y lo ponemos con la nata. Mezclar bien.
Untamos toda la base del bizcocho con esta crema de turrón, enrollamos con cuidado, hacemos unos cortes limpios en los extremos, espolvoreamos con la mezcla de azúcar glasé y canela. Por últimos lo ponemos en la nevera, dejamos enfriar y ya solo queda disfrutarlo cuando se quiera.
MODO DE HACERLO: Separar las claras de la yemas, batirlas a punto de nieve, añadir el azúcar poco a poco, dos yemas de huevo (las dos yemas que sobran siempre la aprovecharemos para otra comida, ejemplo; tortilla con perejil,) y ya por último, incorporamos la harina tamizada con la levadura. Untamos la bandeja del horno con mantequilla para poder pegar encima una lámina de papel de horno, extendemos por toda la base la masa y la horneamos (temperatura y tiempo va en función de cada horno) como media aconsejo poner a mitad de horno, 160º y cuando esté haya cogido un color dorado pinchamos para comprobar que el palillo sale limpio. Sacamos y cubrimos el bizcocho con un paño húmedo, cuando ya está frío despegamos con cuidado el papel. Precedemos al relleno:
INGREDIENTES PARA EL RELLENO; Una tableta de turrón blando, un bote de nata para montar(200ml). Montar la nata (para esto la nata ha de estar bien fría), una vez hecho esto, trituramos el turrón y lo ponemos con la nata. Mezclar bien.
Untamos toda la base del bizcocho con esta crema de turrón, enrollamos con cuidado, hacemos unos cortes limpios en los extremos, espolvoreamos con la mezcla de azúcar glasé y canela. Por últimos lo ponemos en la nevera, dejamos enfriar y ya solo queda disfrutarlo cuando se quiera.
Nota Persona:” Hoy tengo un buen compañero de viaje, doy gracias por ello, y pido que la vida nos respete, dejándonos llegar juntos hasta el final”.



