El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

jueves, 26 de mayo de 2011

El gran viaje de ser Padres;MAGDALENAS

“En el Rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca” (Poeta Libanés Jalil Gibrán).


“Hoy tenía que entregar una redacción, pero como no la hice, me pusieron un negativo. Me da igual, no la pienso hacer porque me parece una tontería lo que hay que poner. Tenemos que hablar de como hacemos los deberes en casa, y es que la “Seño”, es tonta, como si no supiera ella que todos los niños los hacen solos, y en su cuarto, porque todos los padres trabajan para ganar mucho dinero. Pero bueno, eso del negativo no me importa, lo que en realidad me ha molestado es lo de Marta Moreno. La “Seño”, le ha puesto un 10 por su redacción, pero lo peor no es eso, sino que la ha leído delante de toda la clase, para presumir de que su mamá casi siempre está en casa a la hora de los deberes y que se pone con ella en la cocina mientras prepara la comida. Como no tenía bastante con decirlo, va, y lleva unos panecillos que su madre hizo el día anterior. ¡Es que no la soporto, si ya me caía mal, ahora ni la aguanto!. Todos los niños le hacían la pelota para poder probar esos panes asquerosos...No haré la redacción.”
Lola, entró a darle las buenas noches a Esteban, pero ya se había dormido. Otro día más que llegaba tarde. Al salir vio un cuaderno tirado en el suelo. Leyó lo que había escrito. La tristeza y la culpabilidad entraron a la habitación, no paraban de mirarla. Había elegido ser madre, y lo había hecho con mucha ilusión, con muchísimo amor, pero algo estaba fallando. Los fracasos en su trabajo no le producían tanto dolor como los fracasos que tenía en su tarea como mamá. Recordó lo que su madre había dicho siempre: “Tener un hijo es como un continúo viaje que haces para disfrutar de todo lo que ves y todo lo que haces. No quieres perder detalle de nada. Fotografías y grabas cada instante para llenar tu baúl de los recuerdos y volver a verlo en tus momentos de nostalgia. Sabes que todo lo que no vivas en ese viaje, difícilmente lo podrás a volver a ver . Cada día de nuestros hijos, cada etapa de sus vidas, también deben ser capturadas por nosotros, pues si no lo hacemos en ese presente, ya no tendremos tiempo de regresar para  recuperarlo. No dejes nunca que esas vivencias se te escapen”.
Unas simples, Magdalenas, receta de lo más sencillo, puede ser un buen motivo para compartir una tarde de deberes en la cocina con nuestros hijos.
INGREDIENTES: 1 yogur de limón, la misma medida de aceite de oliva (sabor suave) 2 medidas, del bote de yogur, de azúcar, 3 medidas de harina tamizada, 1 sobre de levadura Royal, 3 huevos, la ralladura de medio limón, y un toque de esencia de vainilla.
MODO DE HACERLO: Batir las claras a punto de nieve, y poco a poco, incorporar las yemas, el azúcar, yogur, harina, limón rallado y vainilla. Rellenar las capsulas para los moldes de magdalenas, hacerlo solo hasta la mitad, pues luego van a subir te tamaño. Horneamos a una temperatura media hasta que estén doradas y al pinchar, el palillo salga seco.
Nota Personal: Esteban hizo la redacción con su madre en la cocina, y elaboraron estas deliciosas Magdalenas." Si hay tiempo para todo, para esto también".

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Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))