“Mi vela arde por ambos extremos,
no durará toda la noche” (Edna St. Vicent) El Encanto de la Vida Simple.
Así me siento cuando llegan esos días del mes en que todo se me vuelve negativo, triste y pesimista, la vela arde sin darme cuenta que no será para toda la noche, he de saber que pasará. Se que esos días tienen que venir, que son parte de mi condición de Ser Mujer. Demasiados años luchando para negarle la entrada a mi vida, incluso me he empeñado en negar su existencia, como si esto no fuera conmigo. Ya no quiero más luchas, y llegado a esta parte de mi vida quiero aceptarlo, vivir con este estado de sentimientos como un compañero más de viaje, sabiendo que ante todo soy Mujer, que sin esta condición de ser no hubiese podido disfrutar de todo lo hermoso que me da, entre otras cosas, el ser madre, pero si no hubiese sido así, si mi única razón es ser solo un ser lleno de feminidad , pues también sería motivo de celebrarlo, porque sin duda alguna, estamos llenas de una sensibilidad que difícilmente podremos encontrar en el sexo masculino, y si alguna vez, en algún hombre la pudiéramos ver, observaremos que eso viene arrastrado por tener a una mujer al lado que se ha esforzado, sin saberlo, en transmitirle la belleza que llevamos dentro (ya sea una hermana, madre, esposa, hija...Solo una mujer). Cuando el hombre crece solo, esto no lo llevará nunca con el.
Ahora se que esos días llegarán a mi, ya no voy a negar que mi cuerpo cambia, que nada me gusta, que los nervios se empeñan en ganar la batalla, las lágrimas no controlan la salida, soy la más fea, la ropa me queda fatal, nadie me entiende...,pero lo peor es que ni los seres de mi mismo sexo lo comprenden. Todas pasamos por lo mismo y nos cuesta entender. No nos han educado para ello.
Pero ahora es el momento de cambiar, de aceptarlo, de hablarlo, el momento de que empiece a formar parte de nuestra educación. Enseñemos que no podemos negar su existencia, que unos días al mes vendrá, aunque nunca le invitemos. Recibamosle, dejándonos llevar un poco por la corriente, lo contrario hará que la travesía sea más revuelta. Llenemos esos días de paseos, lectura, o cualquier actividad que se nos antoje, eso va a ayudarnos. Hagamos todo lo que nos venga bien para canalizar esos estados de ánimos que nos revuelven por dentro. Digamos en voz alta a los que conviven con nosotros que estamos en esos días, no dejemos de solicitar la comprensión, algo de humildad también ayuda, para ello, no dudemos en pedir disculpas cuando sea necesario. Reconozcamos que no somos “Superwoman” así que no hay motivos para aguantar dolores innecesarios, sin abusar, un calmante nos vendrá bien para estar mejor, nada irrita más que un cuerpo dolorido. Disfrutemos de las infusiones (Tilas, Rooibos, Anís estrellado...). Acomodemos nuestro cuerpo y nuestra mente.
Esto siempre ha sido parte de Ser Mujer, y afortunadamente, siempre será así, porque es y será nuestra esencia. Aquí les dejo un fragmento del precioso libro La Mujer Habitada (Gioconda Belli). Itzá, guerrera Maya, explica así eso días:
“Yarince decía que yo quería su alma, que mi deseo más profundo era soplarle en
el cuerpo un alma de mujer. Lo decía cuando le explicaba mi necesidad de caricias, cuando le
pedía manos suaves sobre mi cara o mi cuerpo, comprensión para los días en que la sangre
manaba de mi sexo y yo andaba triste, tierna y sensible como una planta recién nacida”.
Se me antoja que nada mejor como algo dulce para nuestra mujeres, (hijas, madres, hermanas, amigas...), esto nos ayudará a llevar mejor este paseo: TARTA DE MANZANA CON MASA QUEBRADA.
INGREDIENTES PARA LA MASA: 250g de harina, 125g de mantequilla, media cucharadita de sal, 2 cucharadas de agua fría y 2 cucharadas de azúcar.
RELLENO: 3 manzanas medianas, 2 cucharaditas de zumo de limón, 2 o 3 cucharadas de azúcar, 1 cucharadita de canela, 2 cucharadas de aceite de oliva,
MODO DE HACER LA MASA: Se coloca la harina en un bol: se pone me en mido la mantequilla ablandada (no del todo) y mezclamos el azúcar y la sal. Con la punta de los dedos, se va incorporando la harina a la mantequilla. Se consigue así una masa sin consistencia, con un aspecto “desmigado”. Se añade el agua y se mezcla, sin trabajar demasiado, ya que quedaría dura. Se cubre y se deja reposar media hora. Cuando la vallamos a utilizar la extendemos con el rodillo. Puede romperse fácilmente, pero una vez en le molde la podremos arreglar con los dedos. Picamos con un tenedor la superficie.
RELLENO Y PRAPARA PARA HORNEAR: las manzanas y las cortamos en daditos, las ponemos en una sartén con las dos cucharadas de aceite, el zumo de limón, azúcar y la canela. Hacemos a fuego lento, dándole la consistencia que esté a nuestro gusto, teniendo en cuenta que una vez en el horno poco se hará.
Pasamos este relleno al molde que previamente habíamos preparado con la masa (personalmente doble los molde para que cogiera la forma que se ve en la foto). Horneamos hasta que la masa haya cogido color. Más o menos: 160º, horno medio, y el tiempo será hasta ver la masa dorada.
Nota Personal: “Soy Mujer, no puedo, ni quiero negarlo, todo lo contrario, he de dar las gracias por ello y vivir disfrutándolo” (Yo misma)
No hay comentarios:
Publicar un comentario