El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

jueves, 28 de julio de 2011

Un Padre que quiere acariciar la vida: MERMELADA DE NARANJA AMARGA CON JENGIBRE

Aunque nada pueda devolvernos los días de esplendor en la hierba,
y de la gloría en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre
subsiste en el recuerdo” ( “Esplendor en la hierba”).
   “Queridos hijos; se que no pueden entender que yo, a mis 70 años, haya podido enamorarme, seguro que pensáis que es una mera fantasía de un viejo que “chochea, pues os equivocáis, porque nunca había estado tan cuerdo, ni jamás había sentido estas emociones caminar por mi cuerpo, pero si es bien cierto que las deseaba y anhelaba. Vuestra madre y yo nunca supimos de amor, la pasión, o la ternura, y a al no haber nada de eso en nuestra relación, fuimos incapaces de controlar que los sentimientos más destructivos entre una pareja pudieran hacerse dueños de nuestras vidas, logrando hacer que nuestra vida en común se alimentara de malos momentos. Pero lo peor no era eso, sino lo que vosotros tuvisteis que sufrir, aprendiendo a crecer en ausencias del amor... ¡Cuánto me duelen esos recuerdos!. Nunca fui un padre cariñoso, ni si quiera de palabra, pues mis gestos y mi forma de hablar fueron toscas y frías, muchas veces desagradables, ese pesar era un sufrimiento hiriente en mis momentos de soledad, por eso me refugiaba en el alcohol, logrando con esta actitud, sacar del interior de vuestra madre sus rencores... ¡Pobre mujer!, nada de lo que era fue culpa suya... Un mal hogar, un mal entorno, y yo con mis ausencias de cariño, fue el gran motivo para que creciera en ella ese carácter frío, y distante, por eso, ahora que no estoy yo, no la machaquéis con reproches, pues no tiene culpa de nada, solo ha tenido la mala suerte de no encontrar el verdadero puzzle de su vida donde pudiera encajar. Dejad que pueda recuperar algo de lo perdido siendo y viviendo como quiera. Es vuestra madre, sin ella jamás yo os hubiese tenido... No lo olvidéis.
        Sobre mi decisión de irme de casa para poder compartir lo que me queda al lado de esta mujer, os diré que no voy a repetir lo que siempre se dice, eso de: “No ha sido fácil”...”Lo he pensado mucho”...”Costó decidirme”...Nada de esto diré, porque no fue así. Todo ha sucedido como si tuviera que ser por que si. Un día me la encuentro, otro hago que me la encuentro, la invito a café, hablamos, ¿os podéis imaginar a vuestro padre teniendo una conversación con una mujer?...pues si, yo hablaba como si toda mi vida hubiera sido mudo. La necesidad de compartir momentos con ella era cada vez mayor, y llegó el día de una caricia, de un beso...No tenía ni idea de que estas lindas emociones pudieran hacerme sentir vivo por primera vez. ¿Se acuerdan cuando un día, mientras comíamos, todos ustedes empezaron a comentar cuánto había cambiado mi forma de ser?...Les fue fácil encontrar la respuesta, pues por unanimidad, acordaron que era debido a la edad...¡No era la edad, era el amor lo que me había transformado!, pero cómo explicar que a mis 70 años ese era el verdadero motivo.
          Hoy me voy, he de recuperar el tiempo, todo lo que dejo atrás no me sirve. No quiero reproches, no sirven para nada, no quiero preguntas, pues ya os dejo las respuestas, solo os pido reflexión, pues es lo único que les ayudará a entender, y recordad siempre que les quiero con toda mi alma, y aunque os parezca burla, sois vosotros el principal motivo de todo lo que hago, pues no quiero que viváis en un mal recuerdo de mis malos ejemplos, y recordad; “El verdadero amor es aquel que te hacer ser mejor persona”. Este el el legado más preciado que os quiero dejar, y ahora más que nunca se cuanto amo a mis hijos.
                                                                            “Un padre que quiere acariciar la vida”
“Al principio las naranjas sólo florecían en los jardines perfumados
de los palacios potentados de Extremo Oriente y las emperatrices chinas,
los príncipes árabes y los marajá de la India reservaban esta rara y
preciada fruta para las ocasiones especiales como las ofrendas del amor.
La Historia de la naranja es la base del gran romance”
INGREDIENTES: 4 limones, 1 naranja, 35g de jengibre, 750g de azúcar, 1l. Y 250ml de agua.
MODO DE HACERLO: Lavar la fruta y cortar la piel en tiras muy finitas procurando quitar lo más que podáis de lo blanco que se queda en la cascara. Exprimir el zumo,  cortamos el jengibre muy pequeñito y lo ponemos en el agua, junto con las pieles cortadas, por otro lado, cogemos un paño limpio, colocamos aquí la pulpa que ha sobrado y lo atamos, lo ponemos con los ingredientes anteriores en el agua, cuando veamos que ha empezado a hervir, lo dejamos cocinas a fuego lento durante 2 horas, pasado este tiempo, lo retiramos, dejamos enfriar un poco, lo suficiente para coger el paño atado y poder exprimirlo bien, una vez hecho esto lo desechamos. Añadimos el azúcar, lo cocinamos todo a fuego lento, removiendo de vez en cuando hasta que el azúcar se haya disuelto. Subimos la temperatura y dejamos hervir hasta que se evapore el líquido. Dejara reposar para que la fruta se macere.
¿Cómo saber que la mermelada está lista?, pues mi truquillo es el siguiente; pongo una gota en una servilleta de papel, si cae redonda y no se expande, ya está lista.
Nota personal: Estoy convencida que lo que el se llevó es exactamente lo que yo he contado. Desde la distancia y sin vivirlo de una manera personal, pude captar la verdadera historia...¿Por qué rebuscar cuando ya todo ha pasado?
PD: Que rico huele mi casa cuando hago la mermelada...

miércoles, 20 de julio de 2011

Seguir teniendo Sueños Despiertos: PASTEL DE CARNE

  “Los viejos sueños eran buenos sueños.
No se realizaron, pero me alegro de
haberlos tenido”. (Los puentes de Madison).
Desde que puedo recordar los sueños han llenado esos espacios de mi vida que se quedaban ajenos al resto de los mortales. No entendía por qué las personas se dejaban llevar por un mundo simple, con rutina, empeñados en seguir todos la misma dirección, y claro, yo iba en contra corriente por lo que era difícil que me entendieran, hasta tal punto que solían decir que era una niña antipática, calificativo al que yo hacia caso omiso. Algo me decía que yo no encajaba, pero a pesar de eso, no renuncié a seguir dejando que Los Sueños Despiertos me invadieran, siendo capaz de devorar un libro solo con el mero propósito de adentrarme en el para viajar y adueñarme del personaje, que casualmente siempre estaba hecho a mi medida. Esta forma de ser me ayudó mucho a crecer como persona, para nada que me hice una ilusa o introvertida, todo lo contrario, rebosaba por toda mi piel las ganas de que esos sueños se cumplieran. Luchando siempre para educar a mis hijas desde la realidad de la vida, pero teniendo claro cuales eran mis recursos para no caer en el abandono de mi ser.
De esa manera dejé que el tiempo siguiera pasando sobre mi, y a pesar de ir adquiriendo experiencia y madurez con la edad, nunca dejé que Mis Sueños Despiertos fueran solo circunstancias de la niñez o la adolescencia, y no es que tuviera “El Síndrome de Peter Pan”, para nada... Sabía que esa forma de ser que yo había adquirido me ayudaba a sobrellevar momentos con los que no estaba de acuerdo o me hacían sufrir, con lo cual, si eso me sirvió en esa etapa de mi vida, ¿por qué no seguir viviendo con mis sueños, por que no seguir usandolos?. Así lo hice, lo adapté a mi vida laboral, de esposa, de madre, de mujer adulta, siendo consecuente con lo que los años me iban trayendo.
Hoy me doy cuenta de que si no me hubiese negado a aceptar lo que iba llegando a mi vida con la capacidad de anularme, me habría convertido en un ser solo con cuerpo pero sin vida. Gracias a Mis Sueños Despiertos, pude liberarme de ataduras. No voy a negar lo difícil que ha sido y sigue siendo, pero todo es mucho más llevadero y cada vez consigo ser más yo.
Mientras la vida, la edad, la salud y mi mente me lo permitan seguiré Soñando.
Esta receta estaba por mi mente hace tiempo. Hoy quiero compartirla y les invito a disfrutarlas como si ya se la estuvieran comiendo: PASTEL DE CARNE.
INGREDIENTES: 750g de añojo picada (puede ser mixta, mitad cerdo-mitad ternera), 1 cebolla pequeña, medio pimiento, 2 dientes de ajos, 1 calabacín pequeño, 4dl de salsa de tomate, 1dl de vino blanco seco, sal, pìmienta y orégano.
PARA LA MASA: 240g de harina, 1 cucharada sopera de levadura, 1 cucharadita de pimentón, ½ cucharadita de sal de ajo, 90g de mantequilla, 4dl de leche.
MODO DE HACER LA MASA: Tamizar la harina con la levadura, la sal de ajo y el pimentón. Hacer un volcán y en el centro verter la leche fría y la mantequilla cortada en dados. Trabajar con las puntas de los dedos hasta que la masa sea homogénea. Formar una bola y dejar reposar en la nevera unos 15 minutos.
MODO DE HACER LA CARNE: Picar la cebolla muy en trocitos pequeños, hacer lo mismo con los ajos, el pimiento y el calabacín. Cuando todo estos ingredientes estén cocinados, vertemos la carne picada y la salteamos. Regamos con el vino y dejamos que este se evapore. Añadimos la salsa de tomate, y dejamos cocer a fuego lento durante unos 20 minutos. Salpimentamos al gusto y espolvoreamos con el orégano.
Extendemos la masa con un rodillo en una superficie enharinada. Disponemos la carne en una fuente redonda, cubrimos con la masa y horneamos unos 20 minutos as 250º (esto ya depende del horno que tengamos). Cuando la masa ya esté dura y haya cogido color la sacamos dándole la vuelta de tal manera que la carne quede por arriba.
Nota Personal: “Sueño...sigo con mis días, sabiendo donde están las direcciones que debo tomar...y sigo soñando” (Yo misma)  

domingo, 10 de julio de 2011

Tu verdadero nombre es Francesca:MEMERLADA DE TOMATE

“Ella se adornaba con cintas el cabello negro y seguía fiel a sus sueños”. (Así era Francesca, Los puentes de Madison).
Paquita no es tu verdadero nombre, y creo que tu siempre lo supiste, pero te educaron para que nunca dijeras nada, creciendo a la sombra del silencio . Naciste en una época española difícil para la mujer, por eso siempre has escondido tu identidad. Te enseñaron a ser una buena esposa, buena madre, y perfecta ama de casa, sabiendo estar a la sombra de los éxitos que cultivaban aquellos que dependían de tus cuidados, pensando convencida que eso era cosa de ellos, cuando la realidad de todo es que nunca habían tenido esos triunfos sin tu quehacer diario a su lado. Pero ahora, que ya has llegado al sitio exacto para poder contemplar los años pasados, sin tener temores, y con la capacidad de mirarte al espejo sin reparo, dejame llamarte por tu verdadero nombre: Francesca.
Cuando te vi por primera vez lo supe. Sabía que guardabas bellos sueños porque solo alguien así sabe como llevar y controlar los avatares de la vida. Tu forma coqueta de seguir arreglándote saca a la luz la verdadera belleza del esplendor de una mujer, capaz de no caer en lo vulgar, sabiendo buscar las palabras adecuadas, insistiendo en mantener la compostura por muy difícil que pueda ser el momento, no dejando que el timón incontrolado lleve tu barco a la deriva, teniendo la capacidad suficiente, a pesar de estar calada hasta los huesos, de aparentar que ni la más fuerte tormenta perturbara tu labor en tu hogar.
Si, tienes razón, el cansancio puede y es tan agotador por momentos que puede parecer que tus huesos y tu alma se rompen en pedazos, pero se que eres una de esas mujeres que, a pesar del tiempo, tiene mucho que decir y enseñar, por eso todo ese mal estar que te corre por el cuerpo y que quiere empeñarse en ganarte la batalla no va a poder contigo, solo tienes que oír tu interior, ese que te hizo ser tan valiente, y el que te ha llevado a ser la Señora Francesca.
Hoy quiero rendir homenaje a una  mujer muy especial elaborando una receta que es parte de ella: MERMELADA DE TOMATE:
INGREDIENTES: 1kg de tomates bien maduros, 750g de azúcar y el zumo de un limón.
MODO DE ELABORARLO; Lavar bien los tomates. Ponemos un caldero con agua al fuego y los escaldamos, cuando empieza a hervir el agua, los introducimos unos 30 segundos. Dejamos que se enfríen, los pelamos y quitamos las semillas. Troceamos los tomates en un caldero, añadimos el azúcar y el limón. Dejamos reposar unas cuantas horas (10 o 12 horas). Llevamos el caldero al fuego y ahí lo tendremos una hora más o menos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Estará listo cuando haya cogido una consistencia más ligera que un mermelada, pues luego espesará.
Nota personal: Francesca aprendió a hacer esta mermelada en La Toscana, solo que no lo recuerda, pero intuyo que ella vino de ahí...
Quise hacer el pan en casa para completar el momento.

martes, 5 de julio de 2011

Sabores y olores para el recuerdo, (Adriana y Sara; mis hijas). QUEQUE DE NATA

"No existe en la vida humana una intimidad mayor que la de una madre y un hijo recién nacido. Cronológicamente, física, y espiritualmente, los dos están a unos pocos latidos de ser la misma persona."  (El encanto cotidiano).

...“Cierra los ojos, ¿qué ves, qué olores guardas? -Veo a mamá en la cocina dedicándole paciencia y arte a la comida del día , pidiéndonos que vallamos a probar lo que hace...y los olores nos envuelven comos si de un abrazo suyo se tratara.
 -Tienes razón Sara, el olor y sabor de nuestra casa van unidos a mamá. Nada más placentero que hacer una pausa en nuestras tareas para salir del cuarto e ir a picar algo de lo que cocina"
...

Adriana; la más impaciente, y ordenada, la que más disfruta de los dulces recién salidos del horno. Me aporta madurez, coraje, bondad: Es una parte, o prolongación de mi, por eso
me atrevo a discutir con ella, porque solo mi hija puede ser, o es, la parte que yo soy, y contra la que yo quiero luchar para mejorar...pero es ella, solo ella...
Sara; puro desorden, temperamento a rebosar y la que encontró verdaderas ganas de meter las manos en la masa, pero incapaz de probar bocado de cualquier comida que tuviera que ver con la repostería. Me aporta, alegría, espontaneidad, fuerza; Es la otra parte de mi, mi otra prolongación, y cuando discuto con ella es por querer ver lo que en realidad quiero, o he querido ser...pero es ella, solo ella...Así son mis hijas; distintas , pero capaces de equilibrar mi balanza emocional y existencial.
Adriana y Sara son una buena combinación para disfrutar de todos los días, son el sentido del sabor y el olor en mi hogar, y deseo que "El libro de sus recuerdos"  estén llenos de momentos con aromas a vainilla, canela, limón, tomillo, romero, caldos y asados...bellos olores para sus memorias. En ese libro también quiero que anoten las celebraciones, los fines de semana, las cuatro estaciones del año, la vuelta a casa de unos simples días de clase, los mimos por una  gripe, las alegrías o tristezas que nos daban unas notas de examen, amores que llegan, desamores... Algo así como este queque de Nata y canela, textura y olor que acarician.

INGREDIENTES:   2 huevos,  1 y 1/2 vaso (medida de un vaso de agua) de harina, 1 vaso de azúcar, 1 vaso de nata, una cucharadita de canela, y otra de vainilla.
MODO DE HACERLO: Separamos las claras de las yemas, y batimos a punto de nieve, incorporamos las yemas, y volvemos a batir un poco más, seguidamente incorporamos el azúcar, y todos los demás ingredientes. Untamos un molde con mantequilla y harina, ponemos la masa, y horneamos, el tiempo para que se haga depende de como sea nuestro horno, lo normal es a una temperatura de unos 160º y solo lo sacaremos cuando al pinchar con un palillo, este salga seco. Una vez hecho, y desmoldado, espolvoreamos con azúcar glas. Es importante que durante la cocción no abramos el horno habiendo corrientes de aíre en la cocina, porque eso hará que no leve bien.
NOTA PERSONAL“Tuve a Adriana con 27 años y a Sara con 31, sin embargo, no recuerdo mi vida sin ellas” ...Les quiero todo el universo!!




domingo, 3 de julio de 2011

Guardando el pasado;HELADO DE YOGUR VERDE CON PICADA DE MENTA

 “Solo los fantasmas se revuelcan en el pasado,
explicándose a si mismos con descripciones basadas
en sus vidas ya pasadas. Tú eres lo que eliges ser hoy
en día, no lo que antes elegiste ser.” (Wayne W. Dyer. Tus zonas erróneas).
Hoy quiero empezar a romper con el pasado, se que no es ni será una tarea fácil porque es parte de lo que soy, sin embargo me doy cuenta de que no me hace bien, es como que me deja atascada, por eso voy a llenar un gran baúl de todo lo que tuve y fui, me dejaré puesto solo lo que me ha hecho crecer como persona, sin tener que echar de menos nada.
Ahora empiezo a vivir de nuevo, todo está por estrenar...No, es mucho mejor que empezar de nuevo, porque tengo aprendizajes y experiencias bien enriquecedoras que me hacen valorar con más ilusión lo que voy logrando tener. Esto si que lo llevaré siempre conmigo.
Llega el momento de guardar y es un, poco- bastante, difícil empezar a desprenderme de todo lo que ha sido mi vida. He ido llenando mi mundo de pequeñas ilusiones, pero fueron momentos efímeros, y esto no sirve, pues tienen que ser anhelos logrados que se mantienen vivos. Esto lo guardo sin pensármelo más. Mis cosas materiales; tampoco me interesan, otra motivo más por la que me destrozaba el alma solo por no perderlas, esta maldita manía que tiene el ser humano de aferrarse a simplezas de la vida. Claro que me gusta tener y disfrutar de la vida cómoda, eso no lo negaré nunca, reconozco mi lado sibarita, es parte de mi y lo voy a mejorar , sin que suponga un desgaste emocional, y para eso empezaré por el principio, es decir;  que al alargar mi mano sienta que es bien recibida, y de esa manera, sintiendo que no estoy sola, volveré a desear y a anhelar sabiendo que tengo como aliado al gran sentimiento del amor . Todos mis trastos al baúl.
Esto de guardar es complicado, incluso, me parece hasta agotador. He de seguir. Acabo de encontrarme una hoja de papel con “Los yo soy·”, ¡uf!, esto si que es una carga pesada, y para nada que estoy dispuesta a seguir llevándola, he de cambiar sabiendo que solo voy a ser quien yo quiera ser, liberándome de cargas emocionales que no me dejan avanzar. Si es cierto, somos como somos, ¿pero y quién dice que no podemos cambiar?, porque si eso nos beneficia para estar mejor con nosotros mismos sin duda alguna que va a rebotar en las personas que nos rodean ayudándonos a convivir un poco mejor. Meteré en el baúl todos los “yo soy negativos”.
Estoy cansada, esto agota, pero me voy sintiendo mucho mejor. Ya por hoy he hecho bastante, y creo que he empezado a guardar por el orden correcto, aún quedan cosas por meter en el baúl, pero ya no me corre tanta prisa. Lo importante es haber empezado. Lo cerraré con la certeza que no siento la necesidad de saber lo que metí en su interior, porque lo que me he quedado puesto es justo lo necesario para seguir avanzado...
Para celebrar mi renacer he comprado unas lindas copas de helado, y me metí en la cocina a realizar este suculento Helado de de yogur verde con picada de menta.
INGREDIENTES; 4 yogures natural y sin azúcar, 180g de azúcar, 1 limón verde, 250g de nata líquida y menta fresca (se puede sustituir por el hierba huerto).
MODO DE HACERLO: Monta la nata, ralla la piel del limón verde y exprímelo para reservar y su jugo. Bate los yogures mezclándolos con el azúcar, la ralladura y el zumo del limón. Incorpora la nata montada a la mezcla, añade la menta picada, distribuye la mezcla en copas individuales y resérvalas en el congelador hasta el momento de servirlas.
Nota Personal: “El pasado se queda atrás, no me sirve si me deja parada y no puedo avanzar” (Yo misma). Me quedan tantas cosas nuevas por conocer y tener...

Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))