El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

domingo, 3 de julio de 2011

Guardando el pasado;HELADO DE YOGUR VERDE CON PICADA DE MENTA

 “Solo los fantasmas se revuelcan en el pasado,
explicándose a si mismos con descripciones basadas
en sus vidas ya pasadas. Tú eres lo que eliges ser hoy
en día, no lo que antes elegiste ser.” (Wayne W. Dyer. Tus zonas erróneas).
Hoy quiero empezar a romper con el pasado, se que no es ni será una tarea fácil porque es parte de lo que soy, sin embargo me doy cuenta de que no me hace bien, es como que me deja atascada, por eso voy a llenar un gran baúl de todo lo que tuve y fui, me dejaré puesto solo lo que me ha hecho crecer como persona, sin tener que echar de menos nada.
Ahora empiezo a vivir de nuevo, todo está por estrenar...No, es mucho mejor que empezar de nuevo, porque tengo aprendizajes y experiencias bien enriquecedoras que me hacen valorar con más ilusión lo que voy logrando tener. Esto si que lo llevaré siempre conmigo.
Llega el momento de guardar y es un, poco- bastante, difícil empezar a desprenderme de todo lo que ha sido mi vida. He ido llenando mi mundo de pequeñas ilusiones, pero fueron momentos efímeros, y esto no sirve, pues tienen que ser anhelos logrados que se mantienen vivos. Esto lo guardo sin pensármelo más. Mis cosas materiales; tampoco me interesan, otra motivo más por la que me destrozaba el alma solo por no perderlas, esta maldita manía que tiene el ser humano de aferrarse a simplezas de la vida. Claro que me gusta tener y disfrutar de la vida cómoda, eso no lo negaré nunca, reconozco mi lado sibarita, es parte de mi y lo voy a mejorar , sin que suponga un desgaste emocional, y para eso empezaré por el principio, es decir;  que al alargar mi mano sienta que es bien recibida, y de esa manera, sintiendo que no estoy sola, volveré a desear y a anhelar sabiendo que tengo como aliado al gran sentimiento del amor . Todos mis trastos al baúl.
Esto de guardar es complicado, incluso, me parece hasta agotador. He de seguir. Acabo de encontrarme una hoja de papel con “Los yo soy·”, ¡uf!, esto si que es una carga pesada, y para nada que estoy dispuesta a seguir llevándola, he de cambiar sabiendo que solo voy a ser quien yo quiera ser, liberándome de cargas emocionales que no me dejan avanzar. Si es cierto, somos como somos, ¿pero y quién dice que no podemos cambiar?, porque si eso nos beneficia para estar mejor con nosotros mismos sin duda alguna que va a rebotar en las personas que nos rodean ayudándonos a convivir un poco mejor. Meteré en el baúl todos los “yo soy negativos”.
Estoy cansada, esto agota, pero me voy sintiendo mucho mejor. Ya por hoy he hecho bastante, y creo que he empezado a guardar por el orden correcto, aún quedan cosas por meter en el baúl, pero ya no me corre tanta prisa. Lo importante es haber empezado. Lo cerraré con la certeza que no siento la necesidad de saber lo que metí en su interior, porque lo que me he quedado puesto es justo lo necesario para seguir avanzado...
Para celebrar mi renacer he comprado unas lindas copas de helado, y me metí en la cocina a realizar este suculento Helado de de yogur verde con picada de menta.
INGREDIENTES; 4 yogures natural y sin azúcar, 180g de azúcar, 1 limón verde, 250g de nata líquida y menta fresca (se puede sustituir por el hierba huerto).
MODO DE HACERLO: Monta la nata, ralla la piel del limón verde y exprímelo para reservar y su jugo. Bate los yogures mezclándolos con el azúcar, la ralladura y el zumo del limón. Incorpora la nata montada a la mezcla, añade la menta picada, distribuye la mezcla en copas individuales y resérvalas en el congelador hasta el momento de servirlas.
Nota Personal: “El pasado se queda atrás, no me sirve si me deja parada y no puedo avanzar” (Yo misma). Me quedan tantas cosas nuevas por conocer y tener...

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Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))