El Hogar de Juana

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Las Palmas de Gran Canaria

viernes, 17 de agosto de 2012

Un Olvido llamado Alzheimer.; Brazo de gitano, relleno de Crema pastelera


"No me borres de tu vida... no tengo la culpa de esta enfermedad. No dejes de amarme, aún después de que yo ya no pueda decírtelo y me creas ausente, estoy vivo/a, aquí sigo... mírame, háblame, no me dejes solo/a..." (Paciente con Alzheimer).

…Valla ya era hora de que llegaras, por fin puedo oír una voz familiar…aunque si te digo la verdad, por tu aspecto físico me sería imposible reconocerte…eres mi hijo,
de eso no tengo dudas…y tu tacto me hace sentir seguro, me agrada que cojas mi mano...¿Sabes?, mi mente no anda bien, tengo problemas para recordar y para reconocer, y siento que mis cuerdas vocales están como cansadas, por eso me cuesta tanto hablar, si, ya se, las letras de las canciones me salen bien claras, ¿pero no te has fijado que cuando mejor canto es cuando estás tu?…tu eres el que me ayuda a evocar los pequeños recuerdos que aún no se han borrado de mi memoria...que pena, ahora siento que me da tristeza recordar así, es que creo que me hubiera gustado tener una canción que solo fuera nuestra…es tan agradable estos ratitos en que me acompañas a cantar...Si pudieras escuchar lo que pienso en estos momentos, si pudiera escribirles una carta con todo lo que siento,y a veces recuerdo.
-¡Buenas noches Manuel, que espabilado estás!…Te daré una pastilla para que descanses mejor…Uf, menos mal que esta enfermera ha terminado pronto, así puedo echar la pastilla, no me la tragaré, no quiero dormir… hoy no…Siento que los recuerdos quieren llenar mi pequeño cerebro dañado, y he de aprovechar la oportunidad de sentir, de recordar…quiero pensar en la carta que me gustaría dejarle a mis hijos, y a mi esposa…quiero sentir lo que me gustaría decirles:
Querida familia; esta noche me ha venido algo de lucidez, y no la quiero desperdiciar, ustedes son mi vinculo para dejar claro en este mundo lo que en su tiempo, yo solo, y por mi mismo no pude, o no supe hacer…quiero que sepan que nunca les he dejado de amar, que sin mi familia, mi existencia terrenal no habría tenido razón de ser…si ya se, tuve fallos…creo que fueron bastantes, y digo “creo”, porque no fui, ni soy muy consciente, de haber hecho las cosas mal, ya que desde mi punto de vista siempre pensaba que era lo correcto para todos (es tan agradable acordarme de vosotros, de vuestra madre, de nuestros recuerdos)…Me sentía orgulloso de hablar de mis hijos, de sus logros, de como mi mujer llevaba el hogar…¡que torpe!, solo se lo decía a la gente de la calle, a los vecinos, pero nunca a los protagonistas de mi razón en los días; a mis hijos, a mi querida esposa…Me preocupaba tanto tener una casa, un techo, que no faltase la comida, o lo material en vuestros vidas, procurando siempre ser un buen vecino, pues no quería que nadie les hablase mal de mi, era mi manera de ser un buen Padre, y esposo…¡Que gran equivocación!, lo que de verdad importaba era el Amor en mi hogar, y eso nunca lo cuidé, me llevaba lo bueno de mi a la calle, y ya ven, nadie de esos están a mi lado… ¡pero que caray!, tampoco les quiero!…os quiero a vosotros, a vuestras palabras, vuestro tacto!…necesito tanto que me cojáis la mano, y necesito tanto oírles. El cansancio llega…mi mente se llena de nieblas…he de correr para no quedarme en penumbras total. Querida esposa, en mis momentos de luz por mi mente, reconozco cuantas veces digo tu nombre, porque tu fuiste, y has sido mi amor, mi único amor… Te amo. Siento que me vuelvo a perder,y solo tengo tiempo para pedirles perdón, para darles las gracias,…Se va la luz de mi mente… hoy dormiré mejor…ya llega mi tiempo de descanso…nuestro tiempo de descanso…Les quiero…
  
...Algo así no se puede leer en silencio, ha de compartirse acompañado por sabores… por olores que sean de siempre…qué mejor que un dulce, como “Brazo de gitano”, relleno de una tradicional “crema pastelera”…
INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO; 100g de azúcar, 4 huevos (de aquí cogeremos las 4 claras, y dos yemas, las otras dos las reservaremos para la crema), 100g de harina, y un sobre de levadura.
MODO DE HACERLO; Batimos las claras a punto de nieve, incorporamos el azúcar, batimos un poco más, luego añadimos las yemas, y batimos, ya por último, ponemos la harina y la levadura…batimos bien. Cogemos una bandeja de horno, untamos su superficie con mantequilla, ponemos una lámina de papel de horno,  luego extendemos la masa y horneamos (temperatura según nuestro horno, unos 160º puede estar bien)…Sabremos que ya está lista, cuando al pinchar, el palillo sale limpio…Sacamos la bandeja y dejamos enfriar el bizcocho…
INGREDIENTES PARA LA CREMA PASTELERA; ½ l de leche, 100g de azúcar, las dos yemas que nos sobró del bizcocho, 50g de harina, 30g de maicena, la corteza de un limón, una rama de canela, y un poquito de aroma de vainilla (al gusto).
MODO DE HACERLO; En un calentador, ponemos la leche, con la corteza de limón, la canela y el azúcar, lo dejamos reposar una hora, más o menos), separamos unas cucharadas de esa leche para disolver la maicena, la leche que queda con todos los ingredientes (limón, canela…), la calentamos, y antes de que hierba, retiramos la cascara de limón y la canela, añadimos la harina, las yemas batidas y la maicena disuelta en la leche, sin olvidarnos de ese poquito de vainilla…Removemos bien, y nada más espesar retiramos del fuego…dejamos enfriar un poco…Una vez que esté a temperatura ambiente, nos disponemos a extenderla en el bizcocho, que sin sacar de la bandeja, habremos dejado separado del papel….una vez extendida la crema, enrollamos para que coja forma, cortamos los extremos y espolvoreamos con un poco de azúcar glas y canela…Dejaremos enfriar y listo…a disfrutarlo!
NOTA PERSONAL; "Nunca es tarde para un perdón, una caricia, una dulce mirada...un te quiero. Mientras nuestro corazón no deje de latir, nunca es tarde..."(Juana Hdez,)

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Rutina

16 de Marzo de 2011.
Al levantarme hoy me vino este pensamiento; "Otro día más de rutina", y las ganas de empezar mis tareas en casa eran nulas, pensar así, me paraba, me bloqueaba, me negué a dejarme llevar por este sentimiento, así que lo primero que hice fue poner la cafetera al fuego, nada más agradable que el olor del café por la mañana. Me senté con mi marido en la cocina, nos tomamos un rico desayuno, disfrutando de nuestra conversadera, y ahí fue donde me vino a la memoria los recuerdos, recuerdos que hacían darme cuenta de cuantas veces en mi vida había deseado tener momentos de rutina, esos días de desesperación por ver a un ser querido enfermo, verle sufrir, mientras yo, impotente tenía que seguir haciendo lo del día a día, o sufrir la muerte de un ser querido, desesperada porque el tiempo pasaran para poder llevar mejor el dolor...tantos días en los que deseaba volver a lo cotidiano, a la normalidad.
Decidí mejorar, llenarme de rutina; Me arreglé, fui al "super", con tanta suerte, que hoy era día de la fruta y verdura, conseguí unas ricas habichuelas, calabacinos y un brecol inmejorable, a muy buen precio, era lo ideal para la cena; lo cociné al vapor, piqué unos ajos, trocitos de bacon y perejil, todo hecho con un rico aceite de oliva.
Las siguientes horas continuarían trayéndome momentos bien agradables; recogí a mi hija Adriana en la Universidad, junto con Alejandro, mi sobrino, que también venía hoy a comer, al llegar a casa, ya me esperaba Sara, mi otra hija, que salía del instituto. La comida fue sencilla, espaguetis de ayer acompañados con unas papas troceadas muy fina y crujientes. La conversación en la mesa fue muy rica entre los cuatro. Disfruté de ellos.
Ha llegado la noche, y he hecho todas mis tareas con ganas, ahora es mi momento de descanso, y mientras llega mi marido, dedico mi tiempo a "mi momento de ordenador". Debo valorar más mis días de rutina, y quizás de esa manera aprenda a disfrutar desde lo que tengo, desde lo que soy...

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))

Tetera de un lindo rastro (Nuremberg))